Análisis: NTY denuncia control del gobierno en medios mexicanos… y los medios mexicanos callan.

El pasado 25 de diciembre el diario norteamericano destacó en su portada el titular Con su enorme presupuesto de publicidad, el gobierno mexicano controla los medios de comunicación, en donde hace referencias concretas a casos del control, tácito o implícito del gobierno en la línea editorial de medios de comunicación a través de la compra de publicidad; como es costumbre de los medios nacionales, ignoraron la nota de investigación del mítico rotativo, salvo honrosas excepciones.

Animalpolítico.com publicó una nota en su portal haciendo referencia a la investigación; cabe aclarar que su director Daniel Moreno, ofreció una entrevista al NTY en la que declaró que la cobertura crítica de la información en su medio hace que casi no reciba solicitudes de compra de publicidad, además de que se ha negado a publicar notas pagadas por publicidad, sin indicarlo, tal como se lo han solicitado gobiernos estatales.

También el diario Reforma destacó en su primera plana el artículo citado, en el que también consultaron a Diana Alvarez, colaboradora del rotativo, quien explicó como medio ofrecen “planes de cobertura” para mejorar la imagen de políticos y gobiernos, entre otras prácticas.

Según el artículo, esta injerencia a través de la compra de publicidad ha llegado a uno de los medios tradicionalmente más críticos al poder y espacio de intelectuales y activistas: el Periódico la Jornada, al cual, el gobierno inyectaría más de un millón de dólares en su peor momento de cris financiera, lo que lo ha vuelto, según Marco Levario, también entrevistado en “un portavoz del presidente”.

Al momento de publicar este artículo, La Jornada no había mencionado al del NYT ni había fijado una postura, salvo un críptico mensaje en su rayuela del 26 de diciembre:

¿De quién es la mano que mece la cuna del New York Times? Ahora, como cuando apoyó a Bush para masacrar a los iraquíes, no aporta prueba alguna.

Consideramos que es un despropósito equiparar estos hechos con una intervención militar que dejo centenas de miles de muertes, bastaría con que transparenten los montos recibidos por los gobiernos en compra publicitaria, si es que a eso se refería la micro editorial.

El tema del financiamiento público a los medios de comunicación ha sido un tema tradicional en la vida política de nuestro país, lo que, recuerda el NYT rompe “El pacto básico que la prensa libre establece con sus lectores en una democracia, un compromiso en el que responsabilizar a los poderosos forma parte de su misión”.

En días pasados, en un fallo considerado histórico, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ordenó al poder legislativo legislar en temas de publicidad oficial, cuyo proyecto se encontraba en el olvido legislativo por más de una década.

Cabe aclara que, sólo la Presidencia de la República gastaría en este sexenio más de 40 mil millones de pesos, superando el costo de reconstrucción de los daños causados por los pasados sismos y huracanes.

Los casos ya casi cotidianos de corrupción y desvíos multimillonarios de recursos, los cuáles, se sospecha son enviados a campañas políticas (principalmente del PRI), la ominosa ley de seguridad Interior y la compra y generalizada coacción del voto en los recientes comicios, aunados a autoridades electorales omisas o cómplices, auguran malos presagios para la mega elección del 218.

Y como nos ha documentado el NYT, difícilmente habrá una prensa libre que documente lo que estará pasando.

Te puede interesar: NTY desata debate en Twitter

Comentarios

Comentarios

Be first to comment